domingo, 24 de enero de 2016

EL HOMBRE DE SAN PETERSBURGO, de Ken Follett


DATOS TÉCNICOS:

Título: EL HOMBRE DE SAN PETERSBURGO
Título original: The Man from St. Petersburg
Autor: Ken Follett
Traductor: Damián Sánchez Bustamante
Editorial: Debolsillo
ISBN: 978-84-903-2955-9
Páginas: 568
Presentación: Tapa dura con sobrecubierta





Segunda reseña de la Yincana Histórica y empiezo a ser consciente de lo complicada que me va a resultar. Llevo varios días intentando encontrar novelas que se ajusten a algunos requisitos y no hay manera. Cuando di con este ejemplar, abrí los ojos como platos, pues tanto el título como la sinopsis, aparentemente, me venían fenomenal para el jueves de la  cuarta semana, en la que el epígrafe es “La acción transcurre en la Rusia zarista”, pero mi gozo en un pozo, ya que a medida que empecé a leer, me di cuenta que Rusia se me quedaba a desmano si quería ser purista con la prueba, ya que aunque no solo haya un hombre de San Petersburgo, sino dos, la acción transcurre íntegramente en Inglaterra, salvando algunos detalles en forma de recuerdos de algunos de los personajes que nos trasladan a la antigua capital del Imperio Ruso.

De cualquier modo, no pierdo la esperanza y espero ir encontrando las novelas oportunas para cada casillero, si no es por mis propios medios, recurriré a las que encuentren los participantes en este maquiavélico experimento.



EL AUTOR:

A estas alturas, descubrir quien es Ken Follett, es una labor harto complicada. Simplemente, me haré eco de algunos datos biográficos encontrados en la página oficial de la Trilogía The Century:

Ken Follett es un escritor ya consagrado con cientos de miles de lectores en todo el mundo. Es uno de los escritores con garantía de calidad y sus libros se convierten rápidamente en best-sellers. Puede definirse como un escritor de novela de intriga y de novela histórica, siendo esta última la que le ha dado sus éxitos más brillantes.

Ken Follett, nacido en 1949 en Cardiff, empezó escribiendo relatos, primero como afición, hasta que en 1978 escribió su primer libro La isla de las tormentas, que lo hizo famoso internacionalmente.

Escritor de muchísimos éxitos, volvió a dar la campanada cuando en 1989 publicó la novela histórica Los Pilares de la Tierra, convirtiéndose en un libro de los que los lectores de novela histórica nunca dejarían de leerse.

Otras obras del autor son:

Novelas en general: 

Serie Apples Carstairs, firmadas con el seudónimo de Simon Myles. Se publicaron entre 1974 y 1975, aunque no en nuestra lengua:

- La gran aguja (The Big Needle).
- El gran negro (The Big Black).
- El gran hit (The Big Hit).

Serie del espía Piers Roper, firmadas con su nombre. Se publicaron entre 1975 y 1976, pero no en español:

- La conmoción (The Shakeout).
- The Bear Raid.

Novelas firmadas con el seudónimo Zachary Stone:

- El escándalo Modigliani (The Modigliani Scandal), publicada en 1976 originalmente y en 1988 en España con Plaza & Janés.

- Papel moneda (Paper Money), publicada originalmente en 1977 y en 1991 en España con la editorial Plaza & Janés.


Novelas firmadas con su nombre:

- La isla de las tormentas (Storm Island) y retitulada posteriormente como El ojo de la aguja (Eye of the Needle). Plaza & Janés, 1984. Premio Edgar a la mejor novela de suspense.

- Triple (Triple). Editorial Bruguera, 1981 y Plaza & Janés, 1999.

- La clave está en Rebeca (The Key to Rebecca). Editorial Bruguera, 1981 y Plaza & Janés, 1997.

- El hombre de San Petersburgo (The Man from St. Petersburg). Bruguera, 1983 y Plaza & Janés, 1997.

- Las alas del águila (On Wings of Eagles), Bruguera, 1983 y Plaza & Janés, 1997.

- El valle de los leones (Lie Down with Lions). Plaza & Janés, 1990.

- Los pilares de la Tierra (1ª parte para la serie de televisión del mismo título). Plaza & Janés, 1991.

- Noche sobre las aguas (Night Over Water), Grijalbo, 1991.

- Una fortuna peligrosa (A Dangerous Fortune). Grijalbo, 1995.

- Un lugar llamado libertad (A Place Called Freedom). Grijalbo, 1996.

- El tercer gemelo (The Third Twin). Grijalbo, 1997.

- En la boca del dragón (The Hammer of Eden). Grijalbo, 1998.

- Doble juego (Code to Zero). Grijalbo, 2000.

- Alto riesgo (Jackdaws). Grijalbo, 2001.

- Vuelo final (Hornet Flight). Grijalbo, 2003.

- En el blanco (Whiteout). Grijalbo, 2005.

- Un mundo sin fin (World Without End), 2ª parte de Los pilares de la Tierra. Plaza & Janés, 2007.

- Trilogía “The Century”:
   La caída de los gigantes (Fall of Giants). Plaza & Janés, 2010.
  El invierno del mundo (Winter of the World). Plaza & Janés, 2012.
   El umbral de la eternidad (Edge of Eternity). Plaza & Janés, 2014.



Novelas juveniles, firmadas con el seudónimo Martin Martinsen y publicadas entre 1976 y 1978: 

- El secreto de los Estudios Kellerman (The Secret of Kellerman’s Studio).
- Los poderosos gemelos o El misterio del planeta de los gusanos (The Power Twins).

 


No ficción:

- El atraco del siglo (The Heist of the Century). No publicada en español.


ARGUMENTO:

Corre el mes de mayo de 1914 cuando Winston Churchill, primer Lord del Almirantazgo y ministro del Gobierno de Lloyd George, se persona en la mansión solariega de Lord Walden para tratar con él de un asunto delicado.

En la reunión que mantienen a continuación, Churchill le pone al corriente de la actualidad política europea y el ambiente prebélico que se respira en el continente. Alemania se está rearmando a marchas forzadas y no descartan que en breve declare la guerra a Francia.

Por ello, Inglaterra y Rusia han iniciado conversaciones secretas y en breve llegará el príncipe Orlov para continuarlas. El interlocutor, a instancias del zar, tendrá que ser Lord Walden.

Pero no será el único ruso que llegue a Londres dispuesto a malograr el previsible acuerdo que llevará a Europa a una guerra inminente, ya que los anarquistas rusos son conocedores de esta reunión y envían a Félix Kschessinski para matar al príncipe y que justo cuando intenta acabar con la vida del enviado del zar, éste se encuentra con la mujer de la que se enamoró en su juventud y a la que todavía no ha conseguido olvidar.


IMPRESIONES:

Cuando Winston Churchill se presentó en la casa de Lord Walden con una carta del rey de Inglaterra para que éste le atendiese, no iba mal desencaminado, puesto que el aristócrata llevaba días evitándole y necesitaba hablar con él con urgencia y sin excusas. También es verdad que Walden cargó contra él su inquina hacia el Gobierno liberal de Lloyd George, del que Churchill formaba parte como ministro, ya que según su perspectiva, éste había atacado sin piedad la base sobre la que se asentaba la sociedad inglesa al desprestigiar a la Cámara de los Lores a la que pertenecía o gravar los bienes raíces como hasta entonces nunca había sucedido, así como que los hacía responsables del debilitamiento de la Armada británica o por entender que querían regalar Irlanda a los católicos, razones que pesaban bastante como para sentarse a hablar con él del motivo que fuese.

Pero con lo que no contaba el conde era con que el mismísimo monarca se hubiese prestado a intervenir en esa treta y no le quedó otra opción, a no ser que quisiera autoinmolarse gratuitamente y convertirse en un paria de esa sociedad que tanto defendía, que atender su petición y hacerse eco de sus pretensiones.

En la charla que mantienen a continuación, Churchill le expone la situación política por la que pasa en la actualidad Europa y el ambiente prebélico que se respira en el continente. Tampoco el conde es ajeno a la tesitura en la que se encuentran y enseguida Churchill llega al meollo de la cuestión y le expone las razones de su visita.

Para entender un poco la tesitura en que se encuentra Inglaterra, tendríamos que remontarnos a 1882, se crearon dos alianzas en Europa: la Triple Entente, formada por Francia, Reino Unido y Rusia y la Triple Alianza, compuesta por Alemania, Austria-Hungría e Italia, según lo cual los británicos estarían obligados a intervenir en el caso de que Alemania ocupase Francia como buenos aliados. Pero aquello hoy en día parece papel mojado y dado que los liberales siempre han hecho todos los esfuerzos necesarios para evitar el conflicto, es el momento de tomar partido. El problema es que aún sumando fuerzas con Francia, se saben perdedores ante Alemania, por lo que la única baza que les queda es convencer al zar Nicolás II para que se una a ellos mediante un tratado secreto.

Las conversaciones entre ambas potencias ya se han iniciado y, en breve, llegará un alto dignatario ruso para continuar las negociaciones: el príncipe Aleksei Andreievich Orlov, sobrino del zar y, a la vez, de la esposa de Walden. Otra de las condiciones impuestas por Rusia para llevar a cabo cualquier posible pacto es que el interlocutor británico sea el Conde Walden, a quien el monarca conoce personalmente y en quien confía.

Así que deciden que, para no levantar sospechas, el príncipe ruso se alojará en el domicilio de los Walden y asistirá a la temporada londinense con la excusa de que espera encontrar esposa en Londres, por lo que el conde se ocupará de presentarlo en sociedad aprovechando que su hija celebrará su mayoría de edad en breve.

Claro que, con lo que no cuentan, es que otro ruso llegue a Londres dispuesto a hundir los planes preestablecidos: Félix Kschessinski, de profesión anarquista y con un oscuro pasado que pondrá patas arriba no solo la solidez de la policía británica, incapaz de dar con él en unas cuantas ocasiones en las que estará a punto de acabar con la vida de Orlov y con la de cualquiera que se le ponga por delante, sino con la solidez del matrimonio Walden tras diecinueve años de placentera convivencia, cuando salga a la luz que éste fue el primer amor de su esposa.


Los personajes:

Aunque en la novela hay bastantes más de los personajes que a continuación describo, incluso históricos como Winston Churchill, a continuación os doy unos breves rasgos de los más importantes:

- Conde Stephen Walden: Tiene cincuenta años de edad cuando se inicia la novela. Es alto y fornido y en buen estado de forma, a pesar de padecer una leve cojera. Cabello corto y gris, luce una barba puntiaguda.

- Lady Lydia Walden: Esposa de Walden, es de origen ruso. En su juventud fue amante de Félix Kschessinski y cuando su padre lo descubrió, la obligó a casarse con Stephen Walden.

- Charlotte Walden: Hija del Conde Walden y Lydia, tiene dieciocho años y en unos días será presentada en sociedad. Es una joven tan hermosa como inocente que a lo largo de la novela evolucionará bastante, hasta el punto de descubrir que todo su mundo es prácticamente una entelequia, porque en poco se parece a lo que sus padres le han contado a lo largo de su vida. Formará parte del movimiento sufragista.

- Príncipe Aleksei Andreievich Orlov: Almirante ruso, tiene treinta y dos años. También es sobrino de Lydia Walden y del zar por parte de padre, además de una de las pocas personas de confianza con las que cuenta. De joven estudió en la Universidad de Oxford y siempre ha mantenido un trato cordial con Walden, al haber pasado las vacaciones con ellos durante su formación académica. De baja estatura, su rostro todavía luce juvenil e inocente a pesar de llevar bigote.

- George Walden: Hermano de Walden, está casado con Clarissa y tienen dos hijos gemelos. De un matrimonio anterior tuvo una hija: Clarisa, que tiene la misma edad que Charlotte Walden.

- Félix Kschessinski: Anarquista, pelo negro, piel muy blanca y bastante delgado. Violento cuando la ocasión lo requiere, también es un hombre frío que planifica y medita cada uno de sus actos. No deja nada a la improvisación, aunque si esta se presenta, sabe salir airoso de cualquier situación. Endurecido por la vida, no duda en matar para conseguir cualquier propósito. Aún así, su vida es apasionante y no dejará indiferente a nadie.

La ambientación:

He disfrutado una barbaridad con la manera en que tiene Ken Follett de describirnos los ambientes en que se mueven los personajes; en particular, cuando lo hacía a través de la mirada de Kschessinski. En su primer día, recién llegado a la capital inglesa, se pasea por los distintos barrios una vez abandonada la estación Victoria. Nos pasea por sus calles y sus plazas, descubrimos sus impresionantes monumentos, la magnificencia de las fachadas de cualquier edificio e incluso la manera en que visten sus habitantes. A medida que se va acercando a su destino en el East End, la fotografía se va tornando más oscura y todo empieza a tomar otro aspecto: al deterioro de las viviendas se une la pobreza que respiran sus habitantes; los niños ahora van descalzos y con ropas remendadas. Lo mismo nos pasea por el barrio judío ubicado en Whitechapel High Street que por Tuttenham Court Road, el barrio alemán de referencia. Lo mismo nos explica cómo eran los clubs donde se reunían sus correligionarios o el bloque de viviendas que le sirvió de alojamiento por unos días y donde se ubicaban las Dunstan Houses de Stepney Green y que eran conocidas por ser el lugar donde pernoctaban los más importantes anarquistas de Londres. En resumen, una delicia perfectamente explicada con todo lujo de detalles.

Lo mismo ocurre cuando se trata de las dos residencias que posee el Conde Walden, fiel reflejo de su fortuna, donde transcurre prácticamente toda la trama: bien en la de la ciudad, junto al parque St. James o bien la del campo, así como las costumbres que rigen el día a día de sus moradores y las personas que los rodean, por no hablar de la fiesta de presentación en sociedad celebrada en los salones de Buckingham Palace con la presencia de los monarcas.



CONCLUSIONES:

Me ha gustado mucho El hombre de San Petersburgo, a fin de cuentas, el que más y el que menos conoce lo amena y descriptiva que puede llegar a ser la prosa de Ken Follett, pero en esta novela, en particular, la intriga se mantiene en todo momento y es todo un aliciente. Además, el autor consigue poner al lector ante una serie de dilemas al ofrecerte las dos caras de la moneda de una sociedad anticuada y decadente que pide a gritos nuevos aires de libertad por los temas que se tratan a lo largo de sus páginas, todos ellos interesantes, incluido el de la traición, que te permite reflexionar en más de una ocasión. Además, nos transporta a los orígenes de la I Guerra Mundial y conocer cómo se fraguaron determinados compromisos, motivo por el cual me permito recomendarla a cualquier tipo de lector, más allá de los aficionados a la novela histórica en particular.




14 comentarios:

  1. Tengo en casa varios libro del Follet sin leer, así que te haré caso pero cuando me quite de encima los que tengo en espera... me he encantado como nos has metido en situación, no siempre sabemos que esta pasando en el mundo en el periodo en que se ambienta una novela

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  2. Creo que es la única novela que no he leído de este autor. La tendré en cuenta para una futura lectura.
    Besos

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  3. Puedes creer que no he leído nada suyo¿?

    Besotes

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  4. Yo cuando veo algún libro de Ken Follet, salgo corriendo. Así que no me llevo.
    besos

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  5. La leí hace un montón de tiempo y aunque me gustó no es de mis preferidas. Besinos.

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  6. Pues este libro del autor no lo he leido pero me llama la atencion, a ver cuando puedo hacerme con el y hacerle un hueco para poder leerlo.

    Saludos

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  7. Me gusta mucho Follet, aunque no he leído todo ni por lo más remoto. Y ésta ni siquiera la tenía pensada, pero ya me has creado curiosidad. Da igual lo que reseñes y cuando, siempre es genial. Besazos.

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  8. Pues esta novela de Follet no la conocía, me la apunto.
    Tu reseña estupenda, me ha encantado. Besos

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  9. Pues esta novela de Follet no la conocía, me la apunto.
    Tu reseña estupenda, me ha encantado. Besos

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  10. Me gustan este tipo de novelas, la apuntaré para leer. ¡Gracias por la reseña!

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  11. Hace siglos que no leo nada de Follett, que estoy peleada con él, jajajaja. Lo mismo después de leerte me animo y todo.

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  12. Follett es uno de los mejores narradores actuales. Tengo leído mucho de él. El hombre de San Petersburgo lo leí hace unos años y me gustó mucho. Y gracia a Follett también me gustan los libros (y películas) sobre espías de la IIª Guerra Mundial. Especialmente te recomiendo La isla de las tormentas. Es una novelita que se lee rápido y uffff encandila. Cualquier libro del autor... La trilogía de The Century me encantó, y eso que hay mucha gente que no ha podido, pero vaya, yo la disfruté mucho. Quizás es que adoro al autor y tengo muy buena predisposición con él...
    Aquí tengo pendiente Una fortuna peligrosa, que creo que caerá este año. Lo digo, que Follett se disfruta un montón.
    Y sí, tiene un alto porcentaje de novelas que se pueden enmarcar en la Yincana Histórica.

    Besos

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  13. Me gusta mucho este autor, creo que he leído todas sus novelas, no estoy seguro pues como es tan prolífico tengo mis dudas. Tu reseña me ha encantado.
    Besos

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  14. No se como lo hace, pero este autor nunca falla, siempre cumple mis expectativas. Saludos

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